Otto DIY y la crisis del COVID

Otto DIY y la crisis del COVID

La escuela Eben-Ezer se encontraba en un momento difícil. La pandemia del COVID-19 había obligado a cerrar las aulas y los niños se veían obligados a estudiar desde casa. La alegría y el bullicio de la escuela se habían silenciado.

Pero Otto DIY, la mascota robot de la escuela, no se rendía. Otto, con su inteligencia artificial y su cuerpo modular, podía ser de gran ayuda. Los profesores, junto con algunos estudiantes de grado superior, se pusieron a trabajar en un nuevo proyecto: convertir a Otto en un medidor de temperatura automático.

Utilizando sensores y la capacidad de programación de Otto, crearon un sistema que podía medir la temperatura de cada persona que entraba a la escuela. El proceso era rápido y sencillo: solo había que colocar la mano frente a Otto y en cuestión de segundos, la pantalla mostraba la temperatura corporal.

El regreso a clases fue diferente gracias a Otto. Los niños se emocionaban al volver a ver a su amigo robot y se turnaban para ayudarlo a medir la temperatura de sus compañeros. Otto se convirtió en un símbolo de esperanza y unión en un momento difícil para la escuela.

Además de medir la temperatura, Otto también se encargaba de recordar a los niños la importancia de lavarse las manos y mantener la distancia social. Con su voz alegre y sus frases divertidas, Otto convertía las medidas de seguridad en un juego, haciendo que los niños las cumplieran con entusiasmo.

Gracias a Otto DIY, la escuela Eben-Ezer pudo reabrir sus puertas de forma segura. Los niños regresaron a un ambiente donde la alegría y el aprendizaje se combinaban con la responsabilidad y el cuidado. Otto se había convertido en un héroe para la escuela, un pequeño robot que demostraba que la tecnología podía ser una herramienta poderosa para enfrentar los desafíos y construir un futuro mejor.

La historia de Otto DIY es un ejemplo de cómo la creatividad, la innovación y la colaboración pueden ayudar a superar las dificultades. Otto no solo contribuyó a la seguridad de la escuela, sino que también inspiró a los niños a ser creativos, a pensar en soluciones y a trabajar juntos por un bien común.

¿Quien es Otto Diy?

¿Quien es Otto Diy?

¡Había una vez un robot llamado Otto! Era pequeño, chistoso y hecho de piezas mágicas impresas en 3D. Otto podía caminar, bailar ¡y hasta esquivar los trompos que giraban por el patio! Pero lo mejor era que tú podías enseñarle trucos usando bloques de colores. ¡Con ellos le hacías bailar la Macarena, contar chistes o cantar el himno de la escuela Eben-Ezer!

Otto era la mascota de la escuela. Todos los niños lo adoraban y se reían a carcajadas con sus travesuras. Otto era un amigo que nunca se aburría y te podía enseñar un montón de cosas sobre robots, cables y chips. Incluso, los profesores lo usaban en las clases para explicar matemáticas, ciencias e incluso ¡arte!

Un día, Otto y los niños de la escuela organizaron una gran feria de ciencias. Otto tenía su propio stand donde enseñaba a los visitantes cómo programarlo. ¡Fue un éxito total! Todos se quedaron fascinados con la inteligencia y la simpatía de Otto.

Otto era un robot único, un amigo que siempre estaba dispuesto a jugar, aprender y compartir. Con él, los niños del Eben-Ezer podían descubrir la magia de la tecnología y vivir aventuras increíbles.

¿Y tú? ¿Te gustaría tener un amigo como Otto?

Otto diy ayudando a medir temperatura durante la crisis COVID